La boda de Javier y Virginia en Alquería Mascarós
El 21 de diciembre de 2024, Javier y Virginia celebraron su boda en Alquería Mascarós, dando vida a una jornada absolutamente mágica. Una boda marcada por la elegancia, la calidez y una cuidada estética en la que cada detalle estuvo pensado para emocionar y ser recordado.
Los tonos protagonistas fueron el blanco y el verde, una combinación clásica y sofisticada que aportó armonía a cada espacio. La decoración floral, de la mano de La Botiga de les Flors, realzó la belleza natural del lugar con composiciones delicadas, elegantes y perfectamente integradas en la arquitectura de la alquería.
La iluminación fue uno de los grandes aciertos del día. Un ambiente envolvente creado a base de velas, lámparas y una iluminación potente pero cálida, que transformó la alquería al caer la noche. El resultado: un escenario íntimo, romántico y espectacular, coronado por un cielo lleno de estrellas de la finca que hizo aún más especial la velada.
Virginia lució un vestido espectacular diseñado por Alex Vidal, una auténtica obra de arte que reflejaba elegancia, carácter y sofisticación. La peluquería y el maquillaje estuvieron en manos de Emilio y Alba, verdaderos artistas que supieron realzar su belleza natural con un resultado impecable.
Javier, por su parte, apostó por un chaqué muy elegante en tonalidades azules de Galerías la Esperanza, una elección sofisticada y original que encajó a la perfección con el estilo de la boda.
La celebración estuvo llena de momentos únicos y sorprendentes: desde una impresionante torre de champán, que se convirtió en uno de los instantes más fotografiados del día, hasta un detalle muy especial como la pintura en directo de Fefu Art, que fue todo un éxito y dejó a los invitados fascinados, pasando por el Glitter Bar de Glitter Bar Valencia by VYMAKEUP, que aportó un toque divertido y brillante a la noche.
La propuesta gastronómica corrió a cargo del Grupo Peñalén, que ofreció una experiencia culinaria marvillosa, cuidando tanto el sabor como la presentación.
El sonido, la fiesta y el fotomatón estuvieron en manos de Wateke, quienes se encargaron de que la fiesta fuera inolvidable y llena de energía hasta el último minuto.
Para inmortalizar cada emoción, contaron con De Rando Studio en fotografía, captando la esencia de la boda con una mirada artística y elegante, y con The Blanco Studio en vídeo, que supo contar la historia del día de una forma natural, emotiva y cinematográfica.
La boda de Javier y Virginia fue, sin duda, una boda ideal, de esas que inspiran y permanecen en la memoria mucho después de que se apague la última luz. Una celebración que demuestra que cuando el estilo, la emoción y los detalles se unen, el resultado es simplemente inolvidable.
Gracias pareja por confiar en V de Verbena Eventos.